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¿Sabías que el brócoli es una flor?

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América Latina siempre se ha caracterizado por su tierra fértil capaz de producir frutas y verduras convencionales y exóticas. El brócoli, una hortaliza que pese a no ser producida en gran extensión por el continente, sí presenta una producción destacada en México, dónde el país ocupa el cuarto lugar en exportaciones de la verdura y el sexto lugar en producción mundial.

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), el principal destino de exportación del brócoli mexicano es Estados Unidos y  la Unión Europea, lugares donde especialmente se vende congelado, fresco y finalmente con poca demanda, como brócoli germinado.

Esta hortaliza se asemeja a un ramito verde, es originaria de Italia y hace parte de la familia de las coles e incluso se le ha considerado ser una variedad de la coliflor. Se reconoce como un cultivo de fácil producción y preparación, motivo que alienta su consumo ya sea de forma gratinada, cocida, al vapor o como guarnición en toda clase de platos como sopas, ensaladas, pasteles y batidos. También hay quienes lo comen crudo y lo acompañan con salsas y quesos.

El brócoli presenta tres variedades: el verde calabrés, el romanesco y el de Verona. Presentan tonos verdes, azules y morados que corresponden a los colores de la flor – la cuál es la parte comestible de la hortaliza. Es por este motivo que se recomienda no consumir la verdura cuando sus flores (ramito) estén abiertas, blandas o de color amarillo.

El brócoli también se puede clasificar por el ciclo de formación y crecimiento de la verdura, pues cuando crece en menos de 3 meses presenta un color rosado. También se conoce como brócoli de media estación cuando crece entre 90 y 110 días y desarrolla un color azulado. Por último, está el brócoli tardío, que es la variedad más popular, la cual tras cumplir más de 110 días de siembra crece perfectamente y presenta color verde o blanco.

Para evitar su contacto con el aire y desarrollar enfermedades por virus, bacterias y más, se puede almacenar sin lavar en bolsas plásticas perforadas hasta por 2 semanas, además es necesario conservarlo en temperaturas frías con ayuda de agua o hielo para reducir el riesgo de podredumbres bacterianas que se desarrollan con el calor.

Su producción representa el trabajo de agricultores que con buenas prácticas cultivan y protegen la hortaliza cada tres meses durante todo el año para que tú puedas alimentarte de forma sana y segura.